"Moita xente pequena, en lugares pequenos, facendo cousas pequenas, pode cambiar o mundo"
Eduardo Galeano

11/10/2015

JACINTA, GHENE E LURFAHADA. DÍA INTERNACIONAL DA NENA

JACINTA 16 ANOS. KENIA
"En mi país, las niñas no tienen las mismas oportunidades que los chicos. Mientras que ellos cuentan conuna asignación económica y pueden socializar, nosotras nos tenemos que quedar en casa para cocinar y cuidar de la familia", se queja elocuente, en perfecto inglés, la joven. Continúa: "Las niñas no pueden tomar sus propias decisiones. Y ellos sí. Pero nosotras podemos tomar decisiones en nuestra vida. Ahora sé que yo puedo". Lo sabe porque de entre todos sus compañeros de clase, la ONG la eligió a ella para acudir a la ONU después de que diera un discurso en su colegio contra la mutilación genital femenina y el matrimonio infantil que "ocurre mucho en Kenia". El país africano, de hecho, está muy atrás en la tabla del Índice de Igualdad de Género de la ONU, en la que ocupa la posición 147ª de 187. Para mejorar y erradicar la ablación o los casamientos forzados, entre otras lacras que sufren las kenianas, el más importante objetivo según Jacinta es el número cinco. "Que todas otras adolescentes tengan igualdad de oportunidades y se sientan empoderadas", apostilla. Sus padres, al principio, no aceptaron de buen grado que su hija adolescente se convirtiera en una activista que organizaba (y aún lo hace) grupos de conversación sobre igualdad de género en su escuela. "Me llevó mucho tiempo convencerles, pero ahora están contentos conmigo. Estoy aquí", subraya mientras agarra con fuerza su asiento en el barco que une Manhattan con Staten Island. De mayor, concluye, quiere ser abogada. "Para defender a las niñas como yo", zanja. 


GHENE 14 ANOS. FILIPINAS

"Quiero que todas las niñas sean iguales en todos los aspectos: educación, salud, política...". Su objetivo, dice, es el quinto de los 17 que se han aprobado por las Naciones Unidas y que guiarán la acción internacional hacia un mundo más justo y equitativo para 2030. Ghene observa cómo en "algunos lugares" de su país, las crías sufren violencia y abusos. "El 60% de las escuelas no son seguras. Y ellas tienen problemas porque se da voz a los chicos, y ellas son ignoradas". Cree que esta diferencia de trato y oportunidades se da porque la sociedad cree que ellos son mejores en liderazgo. "Pero yo sé que las mujeres podemos". Tanto es así que planea estudiar Ciencias Políticas y Sociales para ocupar "alguna posición en el Gobierno". Según lo dice, matiza: "Sueño con llegar a ser la presidenta del Gobierno de mi país". Y ríe.


NURFAHADA 16 ANOS. FILIPINAS
"Los Objetivos de Desarrollo Sostenible tienen que poner fin a toda discriminación contra las mujeres y niñas. En la educación, cargos públicos...". Nurfahada es voluntaria en uno de los centros de atención a las víctimas de violencia en su país. Es en los desplazamientos internos, debido a los conflictos y enfrentamientos en determinadas zonas geográficas, en los que las chicas sufren violaciones, embarazos, matrimonios forzados. "Veo que cada año hay casos crecientes de agresiones a mujeres y he sido testigo de cómo les afecta física y mentalmente". Así lo explica esta adolescente involucrada en la lucha por la igualdad de género porque, según dice, no quiere obviar lo que les pasa a esas niñas. "Deben tener las mismas oportunidades. Han de saber que tienen un futuro mejor si quieren. Quiero que puedan ir a la escuela, deseo que se curen de sus heridas. Creo que pueden", argumenta. Con tal convicción, estudiará Trabajo Social. "Para ayudar a cambiar el mundo, a las niñas y a mí misma. Porque ellas aprenden de mí, pero yo también aprendo de ellas", termina.